Saltear al contenido principal

La ley de Dios contra la sodomía. Anatema de Dios

Este video se puede ver también aquí: https://rumble.com/v1qz062-la-ley-de-dios.html   
https://ugetube.com/watch/QqpwJGIsLZvnRq1   
https://cos.tv/videos/play/40055476280660992   
https://www.bitchute.com/video/MtUAjNmKZBC2/   

Cualquier obispo o sacerdote que abusa de la autoridad eclesiástica y promueve la sodomía trae sobre sí ipso facto la maldición de Dios y la excomunión de la Iglesia por predicar un evangelio falso, es decir, una enseñanza eclesiástica no bíblica (cf. Ga 1, 8).

«La tierra es profanada por sus habitantes, porque traspasaron las leyes, violaron los estatutos, quebrantaron el pacto eterno. Por eso la maldición devora la tierra, y son culpables sus moradores. Por eso arderán los moradores de la tierra y quedarán pocos hombres» (Is 24, 5-6).

Sabemos que las amenazas de Dios en el pasado no se materializaron cuando el pueblo se arrepintió. Pero si la Iglesia actual se niega a arrepentirse, se le aplican las palabras de Jesús: «Si no os arrepentís, todos pereceréis» (Lc 13, 3).

Los condenados, sin embargo, no solo perecerán, sino que arderán eternamente: «Y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos» (Ap 20, 10).

Hay diferencia entre quien es propenso a la sodomía y lucha contra esta pasión impura para no pecar, y quien está en rebelión contra Dios, abroga la ley de Dios, ya no llama pecado al pecado y se lo impone a los demás como nueva norma. Tal comportamiento es satánico. Es una rebelión pública contra Dios y sus mandamientos y contra las normas morales objetivas.

Por tal actitud, la maldición de Dios cae principalmente sobre los obispos y sacerdotes que aprueban la sodomía y, por lo tanto, predican el antiarrepentimiento. Un ejemplo aterrador es el llamado camino sinodal, promovido especialmente por los obispos en Alemania. El pseudopapa Francisco lo aprueba tácitamente, promoviendo así astutamente la legalización de la perversión, en conflicto con la Palabra de Dios. La Palabra de Dios, a su vez, advierte que el castigo por la sodomía acompañada de la impenitencia es el fuego eterno: «Asimismo, Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, que de la misma manera fornicaron y fueron tras vicios contra lo natural, son puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno» (Judas 1, 7).

«… hombres con hombres cometen actos vergonzosos, y sufren en su propio cuerpo el castigo de su perversión» (Rm 1, 27).

«(Dios) condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después» (2 P 2, 6).

En el Antiguo Testamento, para prevenir la propagación de esta infección moral, Dios estableció la pena de muerte: «Si un hombre se acuesta con un hombre, como se acuesta con una mujer, los dos cometen una abominación. Ambos morirán irremisiblemente; su sangre será sobre ellos» (Lv 20, 13).

En la Edad Media, las leyes seculares castigaban el acto de sodomía con la pena de muerte, al igual que el asesinato u otros delitos graves. Bajo el papa San Pío V, los clérigos que habían cometido el delito de sodomía fueron destituidos y así entregados a la justicia secular. El Papa añadió: «De otra manera esta perversión no será erradicada». Los musulmanes todavía castigan el acto de sodomía con la muerte.

El hecho de que las leyes seculares vigentes legalicen la sodomía está relacionado con el esfuerzo global para reducir la población, es decir, para exterminarla. Es el colmo de la hipocresía que también lo promuevan prelados eclesiásticos abusando de la autoridad de Dios.

La ideología satánica actual pone todo patas arriba. Niega las normas morales naturales, incluso legaliza el crimen y la inmoralidad, niega la razón y la conciencia, lo que podemos ver en la promoción de la ideología de género y el llamado transhumanismo.

La tragedia es que el liderazgo actual de la Iglesia está acelerando este proceso de autogenocidio de la humanidad. Estos son los crímenes más graves contra Dios y la humanidad. ¡No son solo pecados contra el Espíritu Santo, sino también pecados que claman al cielo! Un católico corriente está totalmente confundido por el espíritu de este mundo que se difunde a través de los medios de comunicación y de los cambios en la opinión pública. Pero lo que más confunde a la gente es que este espíritu de mentira y muerte es promovido por muchos prelados eclesiásticos.

Incluso el mundo está conmocionado por el llamado camino sinodal que legaliza la sodomía como una nueva enseñanza de la Iglesia. En realidad, se trata de un falso evangelio por el cual la maldición de Dios cae sobre quienes lo promueven y quienes lo aceptan. Oímos hablar de obispos flamencos que abogan abiertamente por el matrimonio sodomita en las iglesias, oímos que la Conferencia Episcopal Alemana también lo impulsa, y ahora escuchamos lo mismo de la Conferencia Episcopal de Australia y otros países. ¿Cómo es que tienen luz verde? Porque el pseudopapa Francisco promueve la sodomía y el matrimonio sodomita a cada paso. Incluso aboga por la adopción sodomita de niños. Si un católico de hoy obedece a esta jerarquía eclesiástica arrogante y enemiga de Dios, está en un camino falso que conduce a la perdición eterna.

Hay que darse cuenta de que el pecado de sodomía va de la mano con la posesión demoníaca, la ceguera espiritual, la obstinación y la rebelión contra Dios. Muchos prelados están cambiando la forma de pensar de los creyentes sobre la sodomía al impedirles que se arrepientan. Pero quien se niega a arrepentirse, rechaza la misericordia de Dios y pronuncia la sentencia de muerte eterna sobre sí mismo. A la hora de la muerte se encontrará en el infierno.

Dios pronuncia el anatema, es decir, la excomunión, para que los que viven en la obstinación y rebelión contra Dios se llenen de temor salvífico, se arrepientan y así salven sus almas.

Por tanto, en obediencia a Dios, por la autoridad del ministerio profético y apostólico, hacemos público el anatema de Dios: En el nombre del Dios uno y trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, declaramos el anatema de Dios contra todo sacerdote y todo obispo que promueve públicamente el pecado de la sodomía. Amén. Amén. Amén. Si tal engañador de los fieles, ya sea un sacerdote o un obispo, no se arrepiente y muere en la obstinación y rebelión contra Dios, será condenado eternamente en el infierno.

 

+ Elías

Patriarca del Patriarcado católico bizantino

+ Metodio OSBMr            + Timoteo OSBMr

obispos secretarios

 

28 de octubre de 2022

 

Descargar: La ley de Dios contra la sodomía. Anatema de Dios (28-10-2022)

 

Volver arriba