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El PCB: Sobre la cuestión de las ordenaciones episcopales en la Fraternidad San Pío X

Este vídeo se puede ver también aquí: https://youtu.be/AB461iCsU5g
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El miércoles 1 de julio de 2026 está prevista la ordenación episcopal de miembros de la Fraternidad San Pío X. La cuestión es si el Vaticano apóstata aprobará o no dicha ordenación. Si la aprueba, pero con la condición de que la Fraternidad quede sometida al Vaticano apóstata, la Fraternidad perderá su razón de ser y tomará un espacioso camino arcoíris que lleva a la perdición. Si el Vaticano apóstata, encabezado por el archihereje León Prevost, no la aprueba y declara supuestas excomuniones después de la consagración, la Fraternidad conservará la pureza de la fe y las dichas excomuniones serán nulas. ¿Por qué? Porque el Vaticano apóstata, con su antievangelio sodomítico, está bajo el anatema de Dios, y todo lo que decreta es nulo y sin efecto.

Es totalmente evidente que León Prevost no es un papa verdaderamente católico, y ello al menos por tres razones:

1) Prevost había quedado anteriormente excluido de la Iglesia católica debido a su unión de espíritu con el archihereje Bergoglio.

2) A Prevost lo eligieron cardenales que promueven la rebelión sinodal sodomítica contra Dios, incurriendo así automáticamente en la excomunión. Al no ser miembros de la Iglesia, no pueden elegir válidamente a un papa.

3) León Prevost sigue de manera constante los pasos de Bergoglio. No ha condenado su legalización de la sodomía; al contrario, a través del camino sinodal, la está afianzando aún más. Al hacerlo, se ha excomulgado automáticamente de la Iglesia y, por tanto, no puede ser su cabeza.

Prevost no es más que un usurpador del papado. No puede ser el vicario de Jesucristo en la tierra, ya que niega fundamentalmente Sus enseñanzas.

El Patriarcado católico bizantino —la voz del que clama en el desierto— no aborda la cuestión de si Bergoglio era o no homosexual. Tampoco aborda la cuestión de si Prevost lo es o no. Un homosexual que peca, pero hace penitencia, no queda excomulgado de la Iglesia. En cambio, un jerarca eclesiástico que promueve la legalización del pecado de sodomía se ha excomulgado a sí mismo.

Al legalizar el pecado nefando de sodomía, tal prelado niega los diez mandamientos de Dios, así como todos los principios morales que se recogen en el Evangelio y en todo el Nuevo Testamento. La legalización del pecado de sodomía niega al mismo tiempo la verdad más fundamental del cristianismo: que Jesucristo, el Hijo de Dios, murió por nuestros pecados. Con ello se anula también todo el Credo, y la Iglesia católica se transforma en una sinagoga de Satanás.

El camino sinodal, inaugurado por Bergoglio y promovido por el pseudopapa León Prevost, es un camino de rebelión contra Dios. Quienes aceptan interiormente las herejías que este predica, pierden la fe salvadora y renuncian a la esencia del cristianismo y a la salvación. ¡Perder la salvación y condenarse cínicamente al sufrimiento eterno en el infierno es la mayor locura! La cometen los judas eclesiásticos que ocupan los puestos más altos de la Iglesia. Además, arrastran a los católicos engañados a esta locura.

¡Los prelados sodomitas celebran la liturgia de forma inválida y las ordenaciones sacerdotales que confieren también son inválidas! Predican un antievangelio sodomítico, por lo que recae sobre ellos la excomunión: «Si alguien, incluso un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente, sea anatema, excomulgado» (Ga 1, 8-9).

El prelado Schneider de Kazajistán actúa como si fuera un obispo católico de doctrina ortodoxa, pero en realidad está en plena comunión con el pseudopapa. Se somete a él y lo defiende en contradicción con las enseñanzas de la Sagrada Escritura, de los Padres y de los Doctores de la Iglesia. A causa de esta unión con el archihereje, se ha excluido a sí mismo de la Iglesia católica. Se ha convertido en un seductor de los católicos y los afianza en el camino falso que conduce a la perdición eterna.

Si la Fraternidad San Pío X continúa separada del Vaticano apóstata, entonces, en estas circunstancias extraordinarias, los obispos de sana doctrina tendrán la oportunidad de elegir a un papa verdaderamente católico.

Las excomuniones impuestas por el pseudopapa Prevost y sus prelados son nulas y carecen de toda validez. De hecho, según Gálatas 1, 8-9, son estos mismos prelados, junto con Prevost, quienes se encuentran excomulgados. Si murieran sin arrepentirse, serían condenados al infierno por toda la eternidad. Su obstinación e impenitencia constituyen un pecado contra el Espíritu Santo.

Citamos de la carta del arzobispo Carlo Maria Viganò publicada el 15 de junio de 2026:

«¿Qué ha ocurrido en la Iglesia Católica en el transcurso de unas pocas décadas, para que yo me encuentre condenado, y conmigo todos los papas preconciliares?

La autoridad de las Santas Llaves debe abrir las puertas de la Jerusalén celestial a los justos y excluir a los réprobos, no al contrario. … No es posible que se utilice para legitimar lo que Él (Jesucristo) condena, ni mucho menos para condenar lo que Él ha ordenado. Por eso, no puedo obedecer a quien… se niega a su vez a someterse y a obedecer a la máxima autoridad de Dios».

En conclusión, recordemos que la Iglesia actual no tiene papa; se encuentra en estado de sede vacante. León Prevost promueve un antievangelio sodomítico, por lo cual, según Gálatas 1, 8-9, queda excluido de la Iglesia y, por lo tanto, no es su cabeza. El hecho de que se presente de manera persuasiva no cambia nada al respecto. Como estafador profesional, engaña masivamente a los fieles.

+ Elías

Patriarca del Patriarcado católico bizantino

+ Metodio OSBMr             + Timoteo OSBMr

obispos secretarios

21 de junio de 2026

 

Descargar: El PCB: Sobre la cuestión de las ordenaciones episcopales en la Fraternidad San Pío X (21-06-2026)

 

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