¿Es posible que Bergoglio sea sucedido por un papa ortodoxo?
23 de agosto de 2020
La Iglesia católica se encuentra en una crisis muy profunda desde 2013, cuando el papado fue ocupado por el hereje Bergoglio, alias Francisco I. Esta crisis no puede ni siquiera compararse con el llamado cautiverio de Aviñón, que comenzó con Clemente V en 1305 y continuó con el doble papado, comenzando con Urbano VI en 1378. Culminó en el período de los tres papas, que terminó con el Concilio de Constanza (1414-1418). El problema de los tres papas fue resuelto por el conciliarismo, que más tarde fue calificado de herético y condenado.
La crisis que vivimos hoy es aún peor que la del siglo X. En aquel entonces, los papas fueron nombrados por Teodora, esposa del senador Teofilacto, con sus hijas Marozia y Teodora la Joven. Esa época oscura estaba relacionada con asesinatos y envenenamientos. Pero no hubo crímenes contra la fe. La historia de la Iglesia muestra que personas indignas ascendieron al trono papal muchas veces. Sin embargo, los papas indignos no socavaban los dogmas de la Iglesia ni introducían la idolatría ni anulaban los mandamientos de Dios o los principios morales objetivos, como lo hace Bergoglio. (Recordemos, por ejemplo, su exhortación Amoris Laetitia.) En el pasado, aún había esperanzas de que la elección de un nuevo papa condujera a la renovación espiritual. Un ejemplo es el movimiento de Cluny y la reforma posterior.
Sin embargo, ningún movimiento de avivamiento espiritual puede surgir bajo Bergoglio porque sería cortado de raíz. Hoy en día, el papado no está bajo el control de la inmoral Teodora y sus hijas, sino de los masones, lo que es mucho peor. Ellos no cederán su poder voluntariamente. Francisco I será sucedido por Francisco n.o 2, luego n.o 3 y así sucesivamente. Pero esta ya no es la Iglesia de Cristo; es la sinagoga de Satanás (Ap. 3, 9). Hoy no hay razón para esperar más. Ha llegado el momento de que un papa legítimo salga a la luz pública haciendo oír su voz para dar a los verdaderos católicos la oportunidad de pertenecer a la Iglesia de Cristo —lo que conduce a la salvación— en lugar de a la estructura apóstata que ha entronizado al demonio Pachamama y conduce a través de la chipización vinculada a la vacunación al lago de fuego (Ap 19, 20).
Ojalá haya al menos un obispo diocesano que dé la oportunidad y las condiciones para la residencia de un papa ortodoxo. Si no hay tal obispo, solo le queda al papa ortodoxo elegir algunos sacerdotes ortodoxos, consagrarlos obispos y así crear una estructura para la Iglesia católica ortodoxa. Este es un paso hacia la salvación del papado y un medio para la renovación interna de la Iglesia.
Bergoglio, que ocupa el cargo papal de forma ilegítima, no cederá su puesto al papa verdaderamente católico. Además, él vive parasitariamente de muchos católicos genuinos que no tienen salida. Hoy en día, la separación de un hereje no será un cisma, sino una salvación, porque un papa ortodoxo es legítimo, mientras que el hereje Bergoglio es ilegítimo. Por lo tanto, la Iglesia se encuentra en período de sede vacante hasta que un papa ortodoxo asume el cargo.
Según la Sagrada Escritura (Ga 1, 8-9) y la bula dogmática de Pablo IV, Bergoglio está excomulgado de la Iglesia y por ser hereje, los creyentes no deben obedecerle. Sus partidarios, herejes y apóstatas, también se han excluido de la Iglesia. Así que no habrá cisma.
La Iglesia de Cristo es la que tiene doctrina verdaderamente cristiana —ortodoxa—. La anti-Iglesia encabezada por Bergoglio y sus partidarios ha rechazado la doctrina ortodoxa. Todo católico que quiera ser salvo tendrá la oportunidad de crear la unidad interior con el papa ortodoxo y legítimo. No será cisma ni un doble papado. Habrá la Iglesia de Cristo encabezada por un papa verdaderamente católico y también habrá la pseudoiglesia del Anticristo encabezada por el que adora a la Pachamama y se ha apartado de las enseñanzas de la Escritura y la Tradición. Esta última no es la Iglesia. Sus miembros pueden pretender ser la Iglesia católica y llamarse así, pero ya no lo son. Están encabezados por mentirosos y engañadores.
¿A qué están esperando ustedes, muchos de los cuales todavía son verdaderos obispos o sacerdotes católicos? Bergoglio no espera; él tiene prisa! Sabe que tiene poco tiempo. Promueve la implantación de microchips bajo el pretexto de la vacunación, ha destruido los cimientos de la Iglesia y ha publicado documentos heréticos. Permanecer bajo su gobierno ilegítimo es un suicidio espiritual y dentro de poco —en el marco de la despoblación— también físico.
Estimados sacerdotes y obispos sinceros, oren por la creación de condiciones para un papa legítimo. Su residencia puede estar fuera del Vaticano o incluso fuera de Europa.
Repitamos la pregunta: ¿Puede Bergoglio ser sucedido por un papa ortodoxo?
La estructura actual de los dicasterios del Vaticano bajo el dominio masónico no lo permitirá. La solución en esta situación extraordinaria es la siguiente: un papa legítimo fuera del Vaticano apóstata.
+ Elías
Patriarca del Patriarcado católico bizantino
+ Metodio OSBMr + Timoteo OSBMr
obispos secretarios
El Patriarcado católico bizantino (PCB) es una comunidad de monjes, sacerdotes y obispos que viven en monasterios. El PCB está encabezado por el patriarca Elías con dos obispos secretarios, + Timoteo y + Metodio. El PCB surgió de la necesidad de defender las verdades cristianas fundamentales contra las herejías y la apostasía. El PCB no reconoce al pseudopapa Bergoglio y no está subordinado a él.
